Vale, no lo suficiente maduro para entender que uno no puede levantarse de la cama para escribir la primera tontería que se le pasa por la cabeza, y luego encima pasarse el día siguiente lamentándolo, pero supongo que se debe a que estoy nervioso, se acerca “fin de año” (y lo entrecomillo porque para mi en enero no empieza ni acaba nada) y parece que las cosas van a cambiar a mi alrededor.
Espero cambiar mi nido y poner mi huevos (literalmente) en otro sitio (perdón por la imagen).
El caso es que esta semana los cambios han empezado a desencadenarse, y han comenzado por el franco más intrascendente en mi esquema vital, el trabajo. Con la marcha de R. creo que muchas cosas van a cambiar, primero porque no va ser lo mismo sin ella, pero además porque es la primera piedra que rueda por la montaña en pleno alud…
Y a todo esto, me pongo a pensar y digo; Coño, he sido capaz de manejar información confidencial, de una manera responsable, he sabido cosas que no he contado, que no he “compartido” sin permiso, y he procurado pensar 2 veces antes de abrir mi bocaza…
¿SERA SOLO EL PRINCIPIO, DE OTRO GRAN CAMBIO?
martes 24 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada